martes, 1 de marzo de 2011

treinta y cuatro

Y recién ahora me vengo a dar cuenta que, más allá que seamos los dos seres humanos más opuestos en la historia de la vida, la GRAN diferencia entre vos y yo es que, por tu parte, te cansás rápido de mi; yo, en cambio, no me canso de vos ni en mil horas (bueno, ahí quizás sí lo haga).
Chau, me di cuenta mientras tomaba una ducha y pensaba en tu muro.

No hay comentarios: