viernes, 11 de marzo de 2011
cincuenta y cuatro
¿Qué mierda hago si no la quiero perder? ¿Si me doy cuenta que mi vida sin ella no es linda ni divertida? ¿Si la quiero, y quiero que me quiera? ¿Qué mierda hago si YA LA PERDÍ? No puedo más. Ahora me voy a rendir un examen que, obviamente, voy sin saber nada, sólo porque no paro de llorar y no pienso en otra cosa que en esta angustia que tengo adentro y que me va a acompañar durante días y durante muchas otras noches. No pienso en otra cosa, ni quiero hacerlo, ni puedo hacerlo, ni siento hacerlo. ¿Cómo pudiste decidir por mi? ¿Cómo pudiste hacerme esto? Dejarme tan sola, TAN sola. Te di todo hasta no poder más, ¡qué feo que te paguen así! Yo dejé que me hicieras ésto cuando te metí en mi vida, en mi corazón, en mi mente ¡es todo lo mismo! ¡ya no sé qué parte del cuerpo se encarga de sentir! Sólo sé que no quiero sentir más... no quiero en serio.
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