miércoles, 21 de diciembre de 2011

ciento ochenta

Cuando el cielo se cerró, y la confusión llovió, no hubo luz en la ciudad, no hubo nadie en tu lugar. Cae la noche y, en verdad, pierdo ante la soledad. Es difícil de creer que tu escudo sea la distancia, y una palabra esté de más. Prefiero entenderte a verte escapar, quédate en mi camino. Prefiero escucharte a no verte más, quédate a hablar conmigo. En tantas calles, nuestro andar va olvidando respirar. Tus ojos en lo que viví se diluyen a través del miedo, pues ya no me quieren mirar. Si el eco de mi voz logra alcanzarte ábrele el corazón, que sobretodo prefiero estar ahí con vos.

Prefiero entenderte                       a verte escapar, 
quédate en mi camino. 

Prefiero escucharte                       a no verte más, 
quédate a hablar conmigo

3 comentarios:

Eu dijo...

«Sobretodo» es una palabra muy fuerte...

Lucía Suti dijo...

supongo que quise poner sobre todo

Eu dijo...

no, lo mío no era una corrección, era una observación. decir «sobre todo» es fuerte. a eso iba.