viernes, 30 de diciembre de 2011

ciento ochenta y siete

-No me digas eso nunca más, o te olvidás. No sé de qué, pero te olvidás.
-¿No te das cuenta que ya me olvidé? Andate a tu casa



Y ahí me di cuenta que sí sabía lo que tenía que olvidar. As easy as I thought.

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