sábado, 21 de mayo de 2011

ciento veinticinco

Te juro que nunca me había pasado ésto,  que intento controlar a mis sentimientos, pero no puedo, de verdad que no. Sé que tengo que aprender a no decir todo lo que siento y pienso; pero es que a veces me dejo llevar y ojalá pudiera volver atrás. Antes de marcharme me gustaría decirte que no existen palabras para describirte, que caminaré sola a lo largo del camino... si alguien tiene que acercarnos, que ese alguien sea el destino.

Sólo puedo pedir perdón.

No hay comentarios: