jueves, 2 de junio de 2011
ciento treinta y nueve
Me inspira el día pero peor sería que la esperanza estuviera acompañada de miseria. Quisiera que me quisieras pero ni un beso siquiera me das. Te vas, no estás, y me dejas sola. Siempre hay amor o ganas en esos días grises; son ratos tristes en los que ni tú ni yo somos felices. No sé explicarte, sólo sé sentir al cien por ciento. Me inspiro con suspiros y respiro con fatiga, es la vida que me odia y por eso me castiga. Vivo sola por preguntas sin sentido. Pregunto a mi mente inerte cosas sin ningún motivo. Lloro por quererla tanto; sufro por desconfiada. Quisiera decirte que si estás mal, yo te espero... y hablar contigo de mi, y de ti contigo.
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