domingo, 5 de junio de 2011

ciento cuarenta

Fuimos a comprar la muerte para vivir más ausentes, no aprendimos a respirar. Pero un día aprendiste y ahí no más te despediste. Ahora sola a lidiar con la tristeza; me está partiendo al medio, princesa. Mirá que mal, que triste desenlace mortal. 

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