miércoles, 3 de octubre de 2012

doscientos treinta y cuatro

"Tanta simpatia y “hola como andas”. 
Tanta alegría puede derramar
Este corazón que encontró en su vida

Una posición difícil de alcanzar
Muchas sensaciones ( no se que pensar) 
Y aun asi, con todo, supo que decía.


Si, te apareciste y fue asi nomas

De un dia hacia el otro ya no había mas
Razón que evite que entres en mi vida.
No pude enterarme, no pude quitar
Ni un solo segundo me deje dudar, 
Sorprendiste el mundo este en que vivía."


Y entonces me morí. Pensar que estás TAN lejos y tan cerca, acá. Me dan ganas de escribir, pero no me sale nada. Será que me tenés ocupada. Me leés tan bien, por dentro, por fuera (pequeña falla en la parte de simpatía). Me siento tan rara como si no fuera yo, como si en el momento en que entraste en mi vida, la hubieses cambiado, la hubieses puesto patas para arriba. Me completás de una manera totalmente extraña. Me da miedo, por razones obvias, y a la vez vos tirás el miedo a la mierda de una forma poco sutil. 

Qué de estupideces que escribo. 

1 comentario:

Eu dijo...

No puedo contestarte el mensaje de ayer, pienso demasiado qué vas a responder, me das miedo a veces.
Así que dejo aquí un comentario que podés borrar, tranquila.
Simplemente: Escribime solo cuando vuelvas a escribir sobre mí, porque yo no puedo ni quiero hacerme la superada.