miércoles, 11 de enero de 2017
trescientos siete
Me siento en una silla de la casa, sin hacer nada. Agarro el celular para poner la alarma dentro de cinco minutos, o tres. Miro la hora, por curiosa; son las 19.04. "Bien. Es temprano todavía. No importa, concentrate, concentrate. Bancá, todavía no pongas la alarma; pensá cómo vas a hacer." Menos de un minuto después pongo la alarma a las 19.10 "ya pasó un minuto. Entonces, ¿cierro los ojos y escucho y listo? Sí, ¿no? Bueno." Cierro los ojos, sólo si se me hace más fácil; da igual. Enter en la alarma; estoy lista. Apoyo el celular en algún lugar que no me moleste. Y ahora sí, presto atención a lo que estoy pensando, ¿qué estoy pensando? Presto atención a lo que me dice la mente, a esos pensamientos que pasan. Pasan, los dejo pasar. Los miro desde lejos, los escucho pero no les doy bola, no los sigo. No los sigo, pero no los modifico.
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