miércoles, 4 de diciembre de 2013

doscientos ochenta y tres

Dejame. Volver a la locura. Volver a la soledad. Es imposible. Cuando realmente querés a alguien te das cuenta que todas las demás no fueron nada, que no las amaste, que no pudiste amarlas. Si eso te parece loco, preguntame cómo hace el gallo para cantar todas las mañanas a la misma hora.

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